
Torre (Siglo XVII)
Con la desamortización de Mendizábal (1837) el convento con la iglesia, pasó al Estado, que lo destinó a oficinas y almacenes de la Hacienda Nacional. Una orden gubernamental mandaba eliminar todos los signos que denotasen el antiguo uso religioso de los conventos, por lo que se derribó la torre de la iglesia del convento de Santo Domingo y en 1837 se inició el desmonte del cupulín de la de la Nova.
Las protestas de algunos lucenses que la consideraban como obra artística de mérito, detuvo la demolición. Las filtraciones de agua y fallos en la cimentación, así como la dificultad para el tránsito de carruajes entre las calles de San Pedro y de la Reina, aconsejaron desmontarla en 1862, levantándose en el lugar que ocupa actualmente en 1863.