Origen:

 

El Mosteiro das donas de Santa María a Nova fue el primero de monjas que hubo en la ciudad, perteneciendo a la orden de Santo Domingo. La denominación obedece a que la Basílica está también bajo la advocación de la Virgen María.

Se fundó en 1363 por el obispo de la orden dominica Fray Pedro López de Aguiar (1349-1390) que cedió para su construcción al convento de Santo Domingo, unas casa con jardines, huertas y cortiñas situadas en el Burgo Novo, que había sido de su pariente Gómez Arias de Pallares.

 

Fray Jácome, prior del convento, entregó los bienes a Dña. Sancha, mujer de Arias Méndez de Grandas, a la que se tiene por fundadora, y a Dña. Juana Estévez, priora del Monasterio de Belvis de Santiago de Compostela, así como a las religiosas Leonor López, Teresa Vázquez, Teresa Eanes, Constanza López y Sancha López que vinieron para fundar este Convento en Lugo.