Claustro (siglo XVII)
En los siglos XVII y XVIII se reconstruyó el edificio conventual y la Iglesia. Del primitivo edificio se conserva el claustro, incluido en la Oficina de Gestión Tributaria del Estado, que se inició en 1702, posiblemente hecho siguiendo planos de Santo Domingo de Andrade. Algunos elementos estilísticos, como las sartas de frutas en las pilastras, y la distribución es semejante al de Santo Domingo de Bonaval, de Santiago de Compostela, ejecutado por el citado arquitecto en la misma época.
Prescindiendo de los añadidos, se organiza en dos cuerpos, uno bajo los arcos de medio punto, y otro alto con vanos adintelados. Cada fachada se distribuye en seis tramos separados por pilastras cajeadas de orden gigante que comprenden entre ellas un vano del piso inferior y otro superior. En el centro de las fachadas, los dos vanos del piso alto son rasgados, dando acceso a un balcón. Es len la pilastra situada entre los balcones donde aparece la sarta de frutas.